miércoles, 12 de junio de 2013

Párame, si puedes.

Últimamente he estado pensando en escribirte.
Pero, sinceramente, no sé cómo hacerlo.
No sé quién eres, no sé quién soy, no sé qué es esto ni mucho menos cómo describirlo.
¿Lo sabes tú?
¿Cómo describo tu mirada en mi mirada? ¿Cómo describo los suspiros? ¿Las noches sin dormir? ¿Todas las veces que he acabado con las mejillas empapadas? ¿Las ganas de estudiarte, pasando del libro de biología? ¿Cómo describo la sonrisa a cinco centímetros de mí? ¿Tus manos alrededor de mi cintura e intentando calentar las mías? ¿Tus intentos de hacerme cosquillas? ¿Como describo tus abrazos, tus idas y venidas, la melodía de tu risa en mi oído?
Por si fuera poco,
¿cómo describo el hecho de que a ti todo esto no te importe?

Supongamos que somos dos imanes.
Dos polos positivos.
Supongamos que tenemos que repelernos, que no somos iguales.
Entonces, tú eres el polo que me repele,
y yo el polo gilipollas que no es capaz de repelerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario